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Los retos de las farmacéuticas en la era digital

Los retos de las farmacéuticas en la era digital

La digitalización de la asistencia sanitaria está teniendo impacto en la forma en que, no sólo los médicos, sino también los pacientes manejan la salud. Inexorablemente,  en la medida que la salud se siga digitalizando las empresas farmacéuticas deberán transformarse para mantenerse competitivas.

Según el estudio ¨Pharma outlook 2030: From evolution to revolution¨ de la consultora KPMG dos grandes cambios están afectando a la industria farmacéutica: la necesidad reducir el valor de las terapias y el paso del tratamiento a la prevención, el diagnóstico y la curación,  lo cual está trayendo una multitud de nuevos competidores.

Si bien el panorama centroamericano es positivo, según un artículo de Forbes titulado, Centroamérica, clave para la industria farmacéutica en AL,  luego de la crisis de 2009 ¨la industria farmacéutica vuelve a crecer a dos dígitos y su crecimiento compuesto en los últimos cuatro años ha sido de 42%, llegando a los 1,800 mdd¨, no está exenta de los retos globales que la industria enfrenta.

En este sentido el estudio de KPMG plantea que uno de los desafíos que enfrentan los fabricantes de fármacos es establecer relaciones más estrechas con los pacientes. Esto tiene muchos beneficios, incluyendo una mejor comprensión de la experiencia del paciente y una mayor fidelización.

La transformación digital ha generado una revolución del consumidor que se expresa con una creciente demanda de conexión e información. Los consumidores con nuevas herramientas tecnológicas se están volviendo más activos y autogestionados, lo que cambia sus interacciones con los proveedores de salud y las compañías farmacéuticas, explican en un extenso artículo publicado por la consultora Mckinsey & Company, ¨How pharma can win in a digital world¨.

Hay datos reveladores al respecto: 1 de cada 20 búsquedas de Google está relacionada con la salud. El 20% de los usuarios chequean en Internet sus tratamientos. Por otra parte, más del 85% de los pacientes confía en asumir la responsabilidad de su salud y acceder a recursos en línea que les ayudan, mientras que un 67% está investigando sus síntomas o problemas de salud en línea.

Para que la industria farmaceútica se acople a este cambio la digitalización de sus procesos y la integración tecnológica es vital. En este sentido, un número creciente de farmacéuticos y empresas de dispositivos médicos se están asociando con empresas de tecnología.

Por ejemplo, Sano y Verily, la unidad de ciencias de la vida de Google Alphabet, anunciaron en septiembre de 2016 que invertirán aproximadamente US $500 millones en una empresa conjunta para combinar dispositivos, software y medicamentos.

Por esto, es importante que las farmacéuticas observen el comportamiento de los pacientes a través de comunidades en línea, participen en diálogos sobre comunidades de investigación y observen las interacciones médico-paciente combinando métodos cuantitativos para analizar las tendencias y ajustar sus productos y servicios según los cambios del comportamiento de la salud.

Innovación, tecnología y cambio de paradigma

La innovación ya no puede quedarse solo en la mejora de los productos, sino que se tiene que involucrar con el cambio de paradigma que está experimentando la industria: el paso del tratamiento a la prevención, el diagnóstico y la curación. Esta tendencia en crecimiento se hará más fuerte en el tiempo, atrayendo a una gran cantidad de nuevos competidores dentro y fuera del sector, afirma el estudio de KPMG.

Para el año 2030, no sólo deberíamos esperar terapias más específicas, dice el estudio, los médicos también podrán predecir la probabilidad de que un paciente sea diagnosticado con una enfermedad o condición de salud y pasar del tratamiento de los síntomas a medidas de prevención y curaciones completas.

La tecnología está lista, la transformación digital y el acceso a los datos ya es una realidad en todas las grandes compañías farmacéuticas. Sin embargo, falta lo más importante: un cambio de mentalidad para perder el temor y comenzar a hacerse las preguntas relevantes para aprovechar los datos provenientes de las distintas áreas de la salud.